Filtro polarizador

Qué es y cuándo usar el filtro polarizador

El filtro polarizador es posiblemente el accesorio #1 que debes adquirir después de un buen trípode.

Entre sus usos, destacan:

  1. Controlar los reflejos en superficies muy reflectivas como metales o agua. En el caso del agua en exteriores es especialmente útil, porque conseguirás imágenes con cielos reflejados en el agua, etc. También te servirá para quitar reflejos debidos al agua en flores.
  2. Obtener imágenes más saturadas (colores más vivos); sobre todo útil para conseguir azules más intensos en el cielo o verdes en la hierba.

El segundo punto no es tan importante porque con Lightroom también puedes hacer que tu cielo cobre vida o que el verde esté más saturado.

 

Pero el primero es fundamental: si te gusta hacer fotos como las del vídeo de abajo necesitas un polarizador SÍ o SÍ.

Su uso es muy sencillo. Una vez enroscado, no tienes más que girarlo hasta que consigues el efecto deseado.

El principio físico es el siguiente: el filtro bloquea la luz que viaja en ciertos ángulos y deja pasar los otros ángulos.

Es como si intentas meter un palo en horizontal en una jaula con barrotes verticales; la jaula (filtro) no deja pasar el palo (luz).

La realidad es algo más compleja pues la polarización es circular, pero con que entiendas la analogía es suficiente de momento.

El siguiente vídeo te lo demuestra de manera intuitiva y te muestra algunos ejemplos con y sin polarizador. !Verás qué diferencia!

 

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